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- HISTORIA DEL MONTAÑISMO -



Jonsong Peak, Himalaya, India
Record de altitud de 1930
- por Marcelo Lisnovsky -


Everest, Himalaya del Nepal

En 1930, un equipo internacional bajo la dirección de Gunter Oscar Dyhrenfurth, intenta escalar el Kangchenjunga, pero abandona la tentativa. Se dirigen entonces a un pico aún inescalado, de 7473 metros: el Jonsong Peak.

Mapa de la región de Kangchenjunga, Himalaya, India. Ubicación del Jonsong Peak
Mapa de la región de Kangchenjunga, Himalaya, India.
Ubicación del Jonsong Peak

Componían la expedición Dyhrenfurth  su esposa Etty, dos suizos: Marcel Kurz y Duvanel (operador de cine), los ingleses Francis Sydney Smythe; Hanna y Wood Johnson y los alemanes Wieland, Schneider, Hoerlin y Richter.

El día 30 de mayo de 1930, comienza el ataque a la montaña. Schneider, Hoerlin, Wood Johnson y Smythe instalan el primer campamento.

Los mismos escaladores colocan al día siguiente el segundo campamento por debajo del Collado Kellas.

El 2 de junio mientras cae una nevada, resuelven bajar al campamento base, pero repentinamente, se despejan las nubes y continúan hacia arriba, superando el collado Kellas.

Decidieron entonces acampar en el punto al que habían llegado para intentar al día siguiente, sin porteadores, la ascensión del Jonsong. Se hallaban a una altura de 6600 metros, así es que les quedaban más o menos 900 metros de desnivel que tenían que recorrer en una sola jornada a la ida y a la vuelta, y sabían que, aparte de las grandes dificultades técnicas, con las que podrían tropezar durante su avance, bastaría la altitud para hacer la marcha más lenta.

Jonsong Peak (7473 msnm), Himalaya, India
Jonsong Peak (7473 msnm), Himalaya, India

La noche era muy fría (-30º), el viento sacudía las tiendas y al despertarse los alpinistas por la mañana del 3 de junio de 1930, vieron que levantaba tales remolinos de nieve que todo avance resultaba imposible. La retirada fue decidida una vez más, pero de nuevo los volvió a favorecer la suerte: a las ocho treinta el viento cesó de pronto, y a las nueve las dos cordadas pudieron ponerse en camino hacia la cumbre.

La primera era la cordada alemana de Schneider y de Hoerlin, una formidable cordada de ataque, y Smythe y Wood Johnson componían la segunda. Smythe no tenía que envidiar a los alemanes ninguna cualidad de alpinista, ya que era por lo menos, tan capaz como ellos, pero su compañero ignoraba completamente la técnica del hielo y no se había calzado nunca los crampones, desconociendo, por lo tanto, las dificultades de avanzar con ellos.
Era tarde ya; la cumbre era el objetivo, y para alcanzarla a toda costa se constituyeron dos cordadas, por cuyo motivo éstas no debían trabajar solidariamente; en los pasos glaciares difíciles la segunda podía utilizar los peldaños tallados por la primera, pero aparte de eso debían actuar con plena independencia para no disminuir las probabilidades de alcanzar la cumbre que pudiera tener la primera cordada.

Schneider y Hoerlin avanzaban muy aprisa, eran igualmente fuertes y llevaban la misma marcha. No tardaron mucho en distanciarse de la cordada de Smythe, que avanzaba prudentemente, ya que el leader debía asegurar la marcha de su novato compañero.

Esta segunda cordada consiguió, sin embargo, alcanzar el glaciar , en donde pudieron utilizar con alegría los excelentes peldaños tallados por Schneider.

Cuando Smythe divisó sobre ellos a los miembros de la cordada alemana, comprendió que les llevaban una delantera de una hora.

 Wood Johnson había confiado demasiado en sus fuerzas y se vio obligado a detenerse, diciendo a su compañero que se sentía demasiado cansado, que no quería retrasarle más y que renunciaba a la cumbre.

Smythe creyó que no se trataba de ninguna grave indisposición física, sino de la fatiga debida sencillamente a la altura, y que podía abandonar sin inconveniente a Wood Johnson para que esperara el regreso de los ascensionistas; así es que se desencordó y prosiguió solo tras las huellas de Schneider y Hoerlin.

Pero cometió el error de querer no sólo seguirlos, sino alcanzarlos, y forzó la marcha.

Cuando llegó a la parte alta del glaciar, Schneider y Hoerlin estaban ya sobre la arista. Para aligerarse de peso habían abandonado en el corredor todas las piezas de su equipo que no les parecían esenciales.

Cuando Smythe subía por el corredor, una piedra rodó junto a él, desprendida por la cordada delantera, que avanzaba sobre una roca podrida. Smythe se detuvo no sólo a causa de las piedras, sino sobre todo debido a la fatiga. Eran las tres de la tarde y le faltaban todavía 400 metros para llegar a la cumbre. Calculó entonces que precisaba por lo  menos tres horas para alcanzarla y que corría peligro de que le sorprendiera la noche en el descenso, por lo que después de concederse un descanso de media hora, empezó a bajar hacia donde estaba Wood Johnson. Al reunirse con él se dio cuenta de que lo que habían creído sencillamente cansancio era algo mucho más grave. Wood Johnson se había desmayado después de marcharse Smythe y se sentía muy débil, pero era preciso bajar, y los dos compañeros emprendieron lentamente el descenso hacia el campamento.

Jonsong Peak
Jonsong Peak

Antes de empezar a descender divisaron dos puntitos que se movían en las pendientes finales del Jonsong Peak. Un accidente de las rocas los ocultó un momento; luego reaparecieron avanzando penosamente hacia la cumbre, que alcanzaron por fin.

Schneider y Hoerlin habían subido 900 metros de desnivel en siete horas.

Smythe y Johnson emprendieron entonces su penoso regreso hacia el campamento. Wood Johnson dominaba enérgicamente su cansancio, pero al llegar por fin a su tienda, a primeras horas de la noche, cayó al suelo, agotado.
Los dos hombres pudieron reparar fuerzas con los alimentos que habían llegado de los campamentos inferiores y devolvieron la circulación a sus pies, que empezaban a congelarse. Luego prepararon cena para Schneider y Hoerlin, que llegaron cuando ya había cerrado por completo la noche, compartiendo con ellos una botella de ron.

Algunos días después, Smythe y Kurz, con el porteador Rsinabo, y el profesor Dyhrenfurth acompañado por el excelente porteador Lewa, realizaron la segunda ascensión a la cumbre.

Smythe había logrado hacer la segunda ascensión al pico más alto escalado por el hombre hasta la fecha. El récord de altitud logrado en el Jonsong Peak duraría exactamente un año, cuando Smythe y Lewa conquisten la cima del Kamet, de 7757 metros, tema de una próxima entrega del CCAM.

 

Bibliografía:

- Expediciones al Himalaya, de Guy Marester.
- Enciclopedia de la Montaña, de Juan José Zorrilla.
- Los Techos del Mundo, de Richard Sale y John Cleare.
- Las Montañas, de Margery y Lorus Milne.

 

Fuentes:

Mapa: http://www.topketreks.com/Kanchenjunga_trekking_map.htm
Foto: http://www.flickr.com



 
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