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- HISTORIA DEL MONTAÑISMO -



Reportaje a Diego Magaldi
Revista "Al Borde". Realizado el 11 de abril de 1999
- por
Santiago Storni -


Santiago Storni
Santiago Storni

Minimo Impacto

Desde la realización de este reportaje a la fecha mucha agua ha pasado bajo el puente. Lo que entonces parecía una idea irrealizable (bajar la materia fecal) con los años pasó a ser lo requerido incluso por las autoridades y las normas del Parque. Diego Magaldi hoy (jun 2010) se radicó en Bariloche y dirige una importante agencia de salidas a la montaña. Además creó una fundación (Ecomed) que brinda capacitación en socorrismo y primeros auxilios en ambientes agrestes, con cursos prácticos que se dictan en diversos puntos del país y Sudamérica, y se convirtieron en requisito de guías de montaña y de otros agentes de seguridad.


El estado en que estén los lugares a donde vamos depende de cada uno de nosotros. Hay que bajar la basura; estamos de acuerdo. Pero, en sitios como Aconcagua  o el Hielo Continental donde por la altura o por el frío la materia fecal no se degrada... ¿Qué hacer? No es algo tan complicado, y es cuestión de prestar atención a este tema, sobre el que también podemos ponernos de acuerdo y actuar en consecuencia.

“No hay vuelta: los baños químicos, las letrinas, etc. todo eso colapsa. Y que alguien le baje la caca a todos los demás tampoco funciona. Pero que cada uno se baje lo suyo es algo muy posible.”

Alejandro Randis

Diego Magaldi
Diego Magaldi

Difusión y mínimo impacto

Creo que no son solo las autoridades las que tienen que empezar a plantearse cómo se tienen que hacer las cosas, sino los operadores mismos. Porque en definitiva, cuidar el lugar donde uno trabaja, nos va a beneficiar a todos. Si vos estropeas el Aconcagua, o la zona del Fitz Roy que son zonas frágiles, la gente va a empezar a decir (como ocurrió en Aconcagua) “Sí, fuimos, y era un basural”. A la larga te va a perjudicar a vos también. Además el operador está en el lugar y conoce lo que pasa. La autoridad, en algunos casos está detrás de un escritorio. Lo que tenemos que realizar son acuerdos entre las autoridades y los operadores para pautar las conductas de uso, y tratar de encontrar un equilibrio entre la difusión por un lado, y la protección de los parajes naturales por el otro. No esperar a que las cosas se estropeen, o a que las relaciones se estropeen. Dar a conocer los parajes naturales es fundamental para su conservación. Se trata de crear suficientes ‘votos verdes’ para que haya más ‘funcionarios verdes’ que tomen más ‘decisiones verdes’.



En Argentina. Concientizacion, el “estilo limpio”

Acá todavía falta un poco de concientizacion, me parece. Y definir bien cuáles son los lugares que vamos a impactar y cómo, porque por más bien que se hagan las cosas, si vos queres hacer llegar gente a un lugar, lo vas a impactar. En muchos lugares todavía no se ha impuesto un límite de cantidad de personas que cada grupo puede tener. Porque no es lo mismo cinco grupos de diez personas que uno de cincuenta.

Y aparte de la cantidad, influye también la consciencia previa que tenga la gente...
Sí, la educación es fundamental. Lamentablemente yo creo que estamos medio lentos en ese tema y en la difusión de técnicas de bajo impacto. (Nota posterior al reportaje: Este verano del 2000 noté algunos avances positivos en cuanto al manejo de las picadas, y a la información y charla que los Guardaparques le dan a los visitantes en la zona de El Chaltén).

Diego Magaldi. Foto: Revista "Al Borde"
Diego Magaldi.
Foto: Revista "Al Borde"

En el área de El Chaltén uno puede ver este problema en las zonas más transitadas. Pero en el Hielo Continental ¿también se da?
Sí, ya está ocurriendo. Yo creo que hay de todo. Hay gente que conoce técnicas de bajo impacto, que las aplica, que se preocupa por no estropear el medio, y hay gente que no tiene escrúpulos; que conoce las cosas que no debería hacer e igual las hace. Y hay gente que ni conoce las cosas que no tiene que hacer, que directamente no tiene ni la educación. Es como la persona que tira una lata en la calle que si le decís “Señor, ¿qué hace tirando la lata?” y te contesta “¿Y?!” O sea que ni entiende lo que le estás diciendo. Eso también existe entre los montañistas. Lo que pasa es que lo hacemos en lugares poco accesibles, no tan a la vista. Pero yo como montañista, subo una montaña que está llena de cuerdas, y que tiene carpas hechas jirones en los campamentos de altura; y la verdad es que no es algo muy agradable de ver.

El Aconcagua creo que es un caso extremo debido a la cantidad de gente que va. Al hacer una expedición a una montaña difícil, donde ya es mucha la energía que uno tiene que insumir para mantenerse sano y salvo y tratar de cumplir el objetivo, invertir más energía y más esfuerzo para minimizar el impacto, se torna más difícil aún. Por eso yo insisto, que para la nueva generación de montañistas el desafío va a ser el de realizar expediciones de mínimo impacto. A eso se va a apuntar en el futuro. Antes era pasar de la expedición pesada a la expedición liviana, hacer las ascensiones más rápido y todo eso...

Sí, el dejar la impronta, dejar la huella, fue siempre algo normal, asociado al logro obtenido. Ahora la idea va a ser que cuantas menos marcas dejes, mejor...
Seguro. Bueno, eso con respecto a dejar libros de cumbre, cruz, y toda la onda que tienen las cumbres. El logro más grande va a ser por ejemplo, poder ascender al Fitz Roy sin dejar ninguna cuerda fija, sin dejar ningún clavo en la pared; y si eso significa escalar una pared y DESTREPARLA para no dejar ningún anclaje de rapel... ¿Quién sabe? Hoy capaz que uno dice “¡Eso es un disparate!”. Pero, años atrás también se decía que era un disparate subir al Everest sin oxígeno, y ahora todos los montañistas de primera línea apuntan a eso.

Fitz Roy visto desde los Hielos Continentales, Santa Cruz. Foto: Guillermo Martin
Fitz Roy visto desde los Hielos Continentales. Foto: Guillermo Martin

Tengo entendido que en el Everest también se están ocupando de limpiarlo...
Les están pagando a las expediciones para que bajen la basura. Por cada kilo de basura que bajan les pagan a los sherpas, a los porteadores de altura, una cierta cantidad de dinero. Creo que fue una iniciativa de tres operadores grandes del Everest, que ahora pasó a nivel gubernamental y está reglamentado. Igual, volviendo a los casos que nos tocan más de cerca, en Hielos Continentales todavía no es tan obvio el impacto porque va mucha menos gente, y está más disperso. Pero yo estuve hace poco y encontré basura, de Guías no precisamente locales; porque los locales realmente se preocupan en cuidar el lugar, que también es su hogar. Me crucé con un Guía no local que venía con un grupo, y me dijo: “Seguí nuestras huellas que vas a encontrar el lugar donde acampamos nosotros”. Y cuando llego ahí me encuentro... una pila de basura! O sea que esa persona ni siquiera atinó a ocultar lo que había hecho; significa que no tiene la más mínima noción. Ni se plantea si eso está bien hacerlo o no. A mí la verdad es que eso me dejó mal, y al final estuve un mes en el Hielo, cargando con la basura de este tipo! Es más: uno de nuestros trineos se rompió y así roto como estaba lo partimos en más pedazos para poder meterlo adentro de nuestra mochila, y llevamos todo.

Otra cuestión que me preocupa es la introducción de medios motorizados de transporte para el apoyo de expediciones (motos de nieve, aviones y helicópteros) dentro de los hielos. Si no se protege a esta zona contra su implementación en un futuro próximo, será mucho más difícil limitarlo cuando ya existan intereses creados (empresas prestadoras y demás).

Vista de la cara sur del Aconcagua, Mendoza. Foto: Marcelo Scanu
Vista de la cara sur del Aconcagua, Mendoza. Foto: Marcelo Scanu


En Aconcagua. Primera expedición de mínimo impacto

En Aconcagua ya se han hecho expediciones de limpieza o algo parecido...
Sí, en Aconcagua el servicio de Parques Provinciales había contratado hace unos años a Guías y gente que trabajaba en la montaña para ir a los campamentos de altura y limpiar la basura. Se hizo, y la verdad es que a partir de ese momento mejoró bastante el tema. Eso es algo que hay que hacerlo todos los años; y ahora está todavía el grupo de Parques y la patrulla de la Policía de Mendoza que realizan una limpieza al final de cada temporada. Y nosotros los Guías estamos también haciendo eso. En ese sentido hay un poco más de consciencia que diez años atrás por ejemplo.

Contame lo de la expedición que hicieron 100 % ecológica...
Sí, este año (1999) por primera vez decidimos aplicar la técnica que ya se aplica en varios parques nacionales de Canadá y Estados Unidos, donde se baja la materia fecal que uno produce.

Enchastre ambiental, Aconcagua, Mendoza. Foto: Revista "Al Borde"
Enchastre ambiental, Aconcagua.
Foto: Revista "Al Borde"

Existen unas bolsas para eso ¿no?
Sí.

¿Hay en la Argentina?
Se puede improvisar algo. En realidad no es más que una bolsa de plástico, hermética y nada más. Cuando uno va al Monte Rainier, en Washington, el Guardaparques te da la bolsa y te hace mirar un video de cinco minutos donde ves cómo usarla. Yo sueño con que el aporte de nuestro granito de arena (que ésta fue la primera vez que se hizo en el Aconcagua, por lo menos con un grupo organizado), sirva para dar el ejemplo. Y ahí vuelvo a lo que te decía antes: es tanto responsabilidad de las autoridades como de los operadores de los lugares el ponerse de acuerdo. Y a veces es el operador el que tiene que dar el ejemplo y tomar la iniciativa, porque es el experto en el tema. Parques nos recibió con los brazos abiertos. Nos facilitó las cosas y nos pidió que escribiésemos un informe detallado para saber qué fue lo que hicimos y cómo se hace. (Nota: Este año ‘2000 ya fueron cuatro las expediciones que aplicaron esta técnica.)

Diego Magaldi con dos bolsas de residuos, Aconcagua, Mendoza. Foto: Revista "Al Borde"
Diego Magaldi con dos bolsas de residuos, Aconcagua.
Foto: Revista "Al Borde"

¿Esto encareció o dificultó en algo la excursión?
Para nada; al contrario. Mi preocupación más grande era cómo iba a ser recibido esto por mis clientes, que pagaron para ir al Aconcagua y que encima yo les diga que tienen que meter eso en una bolsa, y llevarlo para abajo (que al final lo bajamos nosotros los Guías). Tuvimos clientes europeos, norteamericanos y argentinos; más de la mitad eran argentinos, y la respuesta fue excelente.

Dicen que en el Aconcagua te encontrás “deposiciones” de años atrás...
Lo que pasa es que tanto en Aconcagua como en los Hielos...

Diego Magaldi con bandejas de disecación, Aconcagua, Mendoza. Foto: Revista "Al Borde"
Diego Magaldi con bandejas de disecación, Aconcagua. Foto: Revista "Al Borde"

No se degrada...
O sea que la única manera de degradar eso es por la radiación ultravioleta del sol. Existe una técnica de bajo impacto, que es desparramarla sobre una laja y esperar que el sol lo seque, y que el viento se lo lleve. En un lugar como Aconcagua ésa no es una técnica demasiado recomendable, porque va demasiada gente. Si todo el mundo hace eso, imagínate... sería un asco. Entonces hay que bajarla. Porque a esa altura la materia fecal dura años. Más si la gente la deja bajo una roca donde no le da el sol. En todos los campamentos hay ciertos lugares estratégicos que la gente usa para ir al baño, porque están atrás de una roca, con cierta privacidad y no te ven desde las demás carpas. Y vos vas ahí atrás... y hay pilas, pilas de caca! Capaz que ni son de otros años. Ponele que se limpie todos los años por las tormentas, por el viento, etc. Pero van unas 2.000 personas por año; y a veces se quedan dos, tres o cuatro días en el mismo campamento. Si haces la cuenta... son como 5.000... “deposiciones”! Y en una zona no muy grande. Con la basura se han tomado medidas para bajarla, pero lo de la materia fecal ha pasado a ser el problema número uno de contaminación en el Aconcagua. Pero confío en que con nuestro informe la gente se va a dar cuenta de que no es gran cosa; no cuesta nada bajarla.

Foto aérea del cerro Aconcagua. Foto: Jaqueline Watzl
Foto aérea del cerro Aconcagua. Foto: Jaqueline Watzl

Hasta dónde la bajas?
Hay un “Eco-toilet”. Unos chicos de la Universidad de Mendoza pusieron en funcionamiento un baño ecológico en el campamento base, donde ellos separan la materia fecal de la orina, para acelerar el proceso de deshidratación, y lo ponen en unas bandejas al sol durante varias semanas, y al final de la temporada, eso, que ya está totalmente disecado, lo bajan en mula hasta un lugar donde lo entierran en tierra fértil para que se descomponga.


En el Hielo Continental

¿El recurso también sería llevarla de vuelta?
Sí; o lo que todavía está bastante aceptado en zonas remotas donde todavía no va tanta gente, es tratar de depositarla en grietas profundas (de hielo). Porque para el tiempo que va a tardar eso en ser expelido por el glaciar aguas abajo, ya va a ser algo totalmente inerte, y no pasa nada porque las bacterias contaminantes se murieron antes. En lo posible nada más que la materia fecal, no el papel higiénico.  Para eso cada uno tiene que tener su bolsita de plástico, donde lo guarda y se lo lleva. Porque el papel no se degrada en el hielo.

Glaciar Marconi, Hielos Continentales, Patagonia Argentina, Santa Cruz. Foto: Guillermo Martin
Glaciar Marconi, Hielos Continentales. Foto: Guillermo Martin


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